jueves, 21 de marzo de 2013

Investigaciones

Para la integración de nuevos conocimientos sobre este tema, hemos realizado la investigación correspondiente.
Por una parte el dominio afectivo como área de especial interés y en el contexto, sobre la medición de actitudes. Tradicionalmente los objetivos educacionales se han dividido en tres áreas o dominios: el cognitivo (conocimientos), el afectivo (sentimientos, actitudes, afectos) y el conductual (comportamientos, habilidades) esto es mencionado por Morales Vallejo. Las actitudes han sido conceptualizadas de maneras distintas (pueden verse los diversos enfoques en McGuire, 1969); la definición que hemos dado corresponde al enfoque posiblemente mas popular, que concibe la actitud como una variable intermedia entre el estimulo (el objeto de la actitud) y la respuesta o manifestación externa y de alguna manera mensurable.


Por otra parte es importante señalar que no solamente las actitudes del alumno son las que cuentan, sino también las que el profesor realiza. Una de las dos actitudes que pueden ser adoptadas por el profesor, se llaman: neutralidad y beligerancia. Estas dos posturas pueden ser empleadas de acuerdo al contexto que se da dentro del aula, dependerán de: los valores que entran en juego, los objetivos que se persigan, la clase de neutralidad o beligerancia que se ejerza, factores relativos a la situación concreta en la que ejerza el profesor. La actitud que decida tomar el profesor podrá repercutir de igual forma en el aprendizaje de sus alumnos.

Existen elementos que intervienen en el aprendizaje actitudinal. Las interacciones sociales que son necesarias para llevar aprendizajes, la relación actitudinal con el aprendizaje, el desarrollo moral, la satisfacción de las necesidades personales, la conducta y las actitudes que establecen relaciones,  los grupos sociales a los que se pertenece, las personas o la persona que interviene en el aprendizaje, etc. Se puede observar aquí en esta lectura que muchas de las actitudes que nosotros presentamos en el ámbito escolar son aprendidas de los contextos en el que nos desarrollamos, lo que se llevara a cabo en el aula.
De acuerdo a la investigación J. Alonso Tapia es doctor en Filosofía y Letras, especialidad Psicología, en la Universidad Autónoma de Madrid. El alumno no aprende por su modo de pensar al afrontar las tareas es inadecuado, y le está  impidiendo vivir la experiencia satisfactoria que debe sentir  porque se está progresando, experiencia que activa la motivaci

Según Jesús Beltrán Llera, catedrático de Universidad, quien ha realizados dos publicaciones muy importantes como lo son; ha tenido dos publicaciones importantes como lo son" Educar para el siglo XXI"  e "Intervención psicopedagógica y curriculum escolar"ambas en el año 2000 refiere; partiendo de que la escuela es un lugar de trabajo en el cual los sujetos hacen  frente a actividades, que requieren un esfuerzo cognitivo más que físico, recompensadas bajo algún tipo de sistema de recompensas, y no un lugar de juego donde se ofrece la posibilidad de elegir en función de preferencias personales (Brophy, 1983) por lo tanto la motivación para aprender puede ser interpretada tanto como un rasgo general como un estado especifico a una situación. La motivación para aprender hace referencia a una disposición continuada para valorar el aprendizaje como una actividad satisfactoria y merecedora de esfuerzo, de esfuerzo para conocer y dominar las situaciones de aprendizaje.  Hacer referencia al estado de motivación del alumno implica la presencia no solamente de elementos motivacionales sino también de elementos de aprendizaje y cognición. (Estrategias cognitivas y metacognitivas). Finalmente, desde el punto de vista de la socialización, la motivación, tanto como un rasgo general como un estado situacional, se interpreta como una competencia adquirida y desarrollada a través de la experiencia general.


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